DOSSIER · MÉXICO 1989–1992
El otro embajador
Llegaron al mismo destino el mismo año: Negroponte a empujar el TLCAN, Ramos a acercar a México al Mercosur. «México no quiere a John Negroponte», tituló El País.
El Archivo de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington conserva 392 cables desclasificados del expediente Negroponte: su coordinación con la CIA en la guerra de los contras, a la que se refería como «our special project». Ese diplomático llegó a México en 1989 — el mismo año que Ramos, al que la prensa recibió con otro titular.
Mientras EE.UU. bombardeaba Panamá, el embajador argentino lo denunciaba y visitaba a Fidel en La Habana. Con fondos personales hizo editar desde la embajada la Patria Grande de Ugarte y La unidad latinoamericana de Perón. En 1992, la Cancillería le quitó la representación. Ganó el proyecto de Negroponte; sobrevivió el de Ramos.
«México no quiere a John Negroponte.»
Negroponte siguió: ONU, Irak, primer Director de Inteligencia Nacional de EE.UU. El episodio entero es la historia del siglo en miniatura — y está documentada, de ambos lados.