DOCUMENTO HISTÓRICO-PEDAGÓGICO · DICTADURA
La carta que Lanusse no quiso leer
«Con fines puramente histórico-pedagógicos, y en beneficio de la juventud, que no conoció los hechos, me permitiré, respetuosamente, refrescarle la memoria.»
En plena dictadura, Ramos le escribió al general Lanusse una carta que el archivo conserva como pieza única del género: no una protesta, sino una lección de historia dirigida al dictador. El encabezado lo dice todo: fines «histórico-pedagógicos», en beneficio de la juventud que no conoció los hechos.
La carta es el método de la historia militante en estado puro: no pedirle al adversario que cambie, sino dejarle escrito —con fuentes— lo que hizo. Es el mismo gesto del Documento al Consejo Supremo de 1982, aplicado una década antes y desde la clandestinidad de la palabra.
«Con fines puramente histórico-pedagógicos, y en beneficio de la juventud, que no conoció los hechos, me permitiré, respetuosamente, refrescarle la memoria.»
Leerla hoy, con la resolución del Senado de 2006 guardada en el mismo archivo, cierra el círculo: el que clausuraba revistas terminó siendo recordado por ellas.